Con fecha 3 de Febrero del 2012, publiqué en esta sección un artículo, precisamente llamado, “Pollinaza: amenaza sanitaria y nuevas enfermedades” (VER ESTA SECCION), en él, se mencionan las carcaterísticas principales de este contaminante producto y su interrelación con el ganado y el estado salutífero de las personas. Hace unos días, se reportó que en el Municipio de Huimanguillo allá en Tabasco, más de 600 reses han muerto a causa de la ingesta de esta nociva sustancia. El envenenamiento se presentó en 15 poblaciones afectando a más de 40 productores de ganado bovino causando pérdidas millonarias ya que cada animal tiene un valor de cerca de $40,000.00. Hubo productores que perdieron todos sus animales, desde 8 hasta 100, incluso aquellos bovinos que eran utilizados para la producción de leche.
Las autoridades ganaderas están convencidas que fue la Pollinaza que causó estos descesos, sin embargo se han enviado muestras de la misma y de los tejidos bovinos a la Cd. de México para análisis rigurosos. Otro problema es que los medicamentos que normalmente se utilizan para los cuadros clínicos de intoxicación de este tipo están muy escasos y se agotaron cuando se presentaron los primeros casos de la enfermedad, por su parte, las autoridades gubernamentales comentan que están pendientes de los resultados histopatológicos de los tejidos enviados y de las condiciones bioquímicas de ese “alimento”.
COMENTARIO
En este caso, los ganaderos lidereados por el Sr Antonio Pérez Meunier dicen QUE NUNCA, EN 25 AÑOS SE HABIA PRESENTADO UN CASO DE ESTA MAGNITUD EN EL PAIS, que la Pollinaza es un “alimento” (¿¿¿???) noble, el cual ayuda al ganado a engordar muy rápido y sin problemas. El que esto escribe comenta que un caso mayor se presento en el Estado de Veracruz el 31 de Enero del 2012 lo que significa que SI SE HAN PRESENTADO CASOS DE MAGNITUD IMPORTANTE por intoxicación de esta sustancia en México. Solo recordaremos que el ganado bovino ES HERBIVORO Y NO TIENE PORQUE COMER EXCREMENTO DE AVES REVUELTO CON OTRAS SUSTANCIAS y , sobre todo, considerar las implicaciones que pueden sufrir los consumidores de los productos cárnicos procedentes de animales alimentados con este “producto”.